jueves, 4 de abril de 2013


 Prensa: De las ultimas metia´e´pata

(Porque “una frase periodística tiene que estar construida de forma que no solo se entienda bien, sino que no  pueda entenderse de otra manera”.  (Íñigo Domínguez).

 

Del editorial de un diario capitalino:

“… hechos contundentes que reflejen la voluntad del  Gobierno de ponerle coto a las andanzas de los delincuentes”.

El verbo poner en enclítico (verbo combinado con pronombre), había que pluralizarlo porque su acción recae en un número también plural: andanzas.

De una periodista directiva de una asociación:

“Buenas tardes compañeros directivos”.

“Nos place convocarle para tratarle el tema de… “.

Buenas tardes es un vocativo, en este caso un saludo, que tiene que estar pautado con una coma, porque es precisamente eso, una introducción. Elemental.

La colega incurrió también en el error del editorial de más arriba citado, en este caso de no pluralizar el pronombre le en vista de que las acciones de los enclíticos convocarle y tratarle recaen sobre varias cosas, en este caso personas.

De un celebradominicano:do novelista y antropólogo

“Aunque el país dominicano derivó hacia el mangú parte de su identidad, fueron la flecha; y el plátano aun con su cascara, los que representaron una vieja historia llegada del mundo precolombino…”.

Al poner el escritor el verbo ir en pretérito de plural fueron, no podía cortar el orden de la oración con un punto y coma en el sustantivo flecha, porque implícitamente está involucrado otro sustantivo, plátano, en el cual recae también la acción de fueron. Ni siquiera con una coma era correcta la pausa.

Un escritor en busca de la elegancia encerraría entre comas la frase ´aun con su cascara´, después de plátano, porque esa es una indicación incidental, una gracia, si se quiere, pero nunca indispensable en el orden sintáctico de la oración.

Repongamos la parte del citado párrafo:

Aunque el país dominicano derivó hacia el mangú, parte de su identidad fueron la flecha y el plátano, aun con su cascara, los que representaron una vieja historia llegada del mundo precolombino…

Obsérvese cómo pausamos con una coma después del sustantivo mangú, lo cual le da cadencia a los complementos –porque además es una pausa física de respiro- sin romper el orden sintáctico.

De un reportero de prensa y comentarista de TV de Santiago.

“De acuerdo al ingeniero Montás, la mayor parte de los municipios tienen deudas asociadas al pago del alumbrado público y el asfaltado de las calles es compartido entre el gobierno central y los gobiernos locales”.

Todo un enredo. Un barullo. Dos situaciones divergentes entremezcladas con la preposición y que confunden al lector.

Se expone una causa de deuda de los ayuntamientos con el hecho de que el costo del asfaltado de las calles es compartido por los gobiernos central y el municipal.

Quizás el pronunciado del ingeniero Montás fue de la siguiente manera:

 … la mayor parte de los municipios tienen deudas asociadas al pago del alumbrado público, y además el asfaltado de las calles es compartido entre el gobierno central y los gobiernos locales.

De esta manera se entiende que los ayuntamientos  con sus presupuestos tienen que pagar  el alumbrado público y además parte del arreglo de las calles.

Otro párrafo del reportaje:

“Añadió el economista que la tensión entre las leyes de incentivo al desarrollo productivo de carácter nacional que erosiona la base tributaria de los municipios, como también la exención de pagos de arbitrios e impuestos municipales”.

Obsérvese que la glosa está completa, que no es un enunciado de algo que sigue.

Si alguien entendió el párrafo lo felicitamos en vista de los enlaces mal empleados, los cuales no separan con sus sentidos propios los complementos adversativos de la oración.

Toda la parrafada está determinada por el sustantivo tensión, que significa fuerzas opuestas en una situación dada. Pero el reportero no deja claro cuáles son esas fuerzas contrapuestas, sino que por el contrario las armoniza con el pronombre relativo que después de ´carácter nacional´,  y el adverbio como después de ´municipios´.

Aclaremos el barullo.

Añadió el economista que la tensión entre las leyes de incentivo al desarrollo productivo de carácter nacional, erosiona la base tributaria de los municipios, así como también la exención de pagos de arbitrios e impuestos municipales.

En definitiva, ¿qué fue lo qué dijo el funcionario?, que las leyes de incentivos al desarrollo nacional y la exención de pagos de arbitrios, joden la entrada de fondos a los municipios.

De un diputado y asiduo columnista

“La impunidad sobreasegurada, la falta de temor a delinquir del ciudadano, del policía, del miembro de la DNCD, está en la base del deterioro enorme del clima de seguridad que afecta a nuestro país”.

El verbo está tenía que pluralizarse porque modifica dos frases sustantivadas, cuales son ´la impunidad asegurada´ y ´la falta de temor a delinquir´.

Incluso habría quien pensara que la acción del verbo  también recae en los sustantivos numerados ciudadano, policía y miembro. Pero no es así porque éstos quedan encerrados en las frases sustantivadas mencionadas.

Por lo tanto en la ´base del deterioro enorme del clima de seguridad´, están ´la impunidad sobreasegurada´ y ´la falta de temor a delinquir del ciudadano´.

 

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