Traspies gramaticales en la prensa
De una declaración de un novel artista.
(Problemas
de conceptuación y de puntuación).
¿Cómo
se explica qué la redactora, a quien conocemos, dijera qué a pesar de que la
figura en cuestión no ha salido a la
palestra pública, el país conoce su música y su talento?
Si
es evidente como dice la periodista que el artista en ciernes no ha salido a la
palestra, o sea que no se ha presentado por televisión y que no ha grabado un
tema que haya sonado profusamente por los medios correspondientes, ¿entonces
por cuál o cuáles vías el público conoce su talento y su música?
Luce
que la razón del desacierto se debió a que la responsable del mismo quiso
justificar la publicación de unas opiniones de alguien que todavía no contaba
con bagaje como para ser tomado en cuenta a ese nivel.
Por otra parte la editora falló
con el incisivo ´sin embargo´ en la
última oración del párrafo, pues por regla debió de bloquear con comas delante
y detrás.
Con extranjerismos
bazofias atacan al español
(1) “Banda Libre
apuesta por los featurings…”.
Odiosos extranjerismos como éstos invaden las páginas de farándula de la prensa.
Odiosos
anglicismos porque nuestra lengua
vernácula cuenta con equivalentes
muy
explícitos y sencillos. Para featuring:
presentación de un artista por otro que ofrece un concierto; o participación en duo en la
grabación de un disco de un solista o agrupación, de otro cantante, ya sea de una pieza o más.
En
el caso de la frase citada arriba lo correcto hubiera sido: “Banda Real apuesta
por las inclusiones en sus grabaciones de…”. O por la partición…; por la
presentación…
A
lo que corrientemente se denomina ´liquor store´ (tienda de licores) en los
E.U. , en la RD se le llama ´drink´ con la connotación de local de expendio de
alcoholes y de consumo a precios
´comerciales´, o sea no a los clásicos
costos subidos propios de de bares y restaurantes.
De
ahí que lo indicado era que el reportero dijera que además de bares y
discotecas, las autoridades cerraron negocios de venta de alcohol.
Esas fallas lingüísticas son impulsadas por el hambre de
impresionar más de la cuenta de nuestros escribidores, que no se percatan que
la mejor manera de lucirse escribiendo, es escribiendo correctamente, sin
ningún tipo de contaminación efectista.
“De acuerdo al ministro de Turismo, Francisco Javier García, el stand del
país instalado en la feria de su ramo en Berling, Alemania, ha sido uno de los
de mayor visitas… “.
Sin
embargo la Academia ha prohijado ese
extranjerismo modificándolo en ´estand´,
al considerar que los vocablos con que la lengua cuenta para su equivalencia no responden a la concepción moderna
de aquél, cuáles serían pabellón, quiosco, templete o caseta.
Entre muchas voces extranjeras españolizadas por la
Academia por no disponer nuestra lengua de sus equivalentes, podrían exponerse
a manera rápida de ejemplo: estriptís, por streaptease; casete, por cassette;
esnobismo, por snobismo; glamur, por glamour; eslogan, por slogan, etc., etc.
(Los datos fueron enviados por alguien desde Nueva York).
Como
es una mezcla confusa de puntuación y adjetivos, además de otros elementos,
resultaría muy tedioso analizarlos parte por parte, baste decir que un punto y
coma corta medianamente los complementos de una oración y que por lo tanto
impide pasar el significado de lo anterior a lo siguiente después de ese signo.
De esta desgracia de redacción cabe destacar la repetición de los títulos
“estilista profesional”, “psicóloga profesional”, así como eso de “diseñador
espiritual”.
¿Cómo merecería alguien ser llamado(a) estilista o psicóloga, sin que sea un(a) profesional del ramo? ¿Y qué tal eso de
diseñador espiritual?
Así
se ven con frecuencia frases usadas con pretensión de títulos o nombres
comerciales, cuales, por ejemplo: ´Tienda
Moda Bonita´, ´Bar Media Luna´, ´Colmado
Rosa Blanca´, ´Restaurante Comida Rápida´, etc., etc.
Esos
sustantivos y adjetivos sueltos constituyen frases, no propiamente nombres particulares
o exclusivos. Para el logro gramatical del objetivo buscado deben de ser
graficados unidos: Modabonita, Medialuna,
Rosablanca, Comidarápida.
Empero,
si aquellas palabras ´sueltas´ que calificamos de frases, y no de propiamente
nombre, son antecedidas por los artículos definitorios ´el´ o ´la´, entonces sí se convierten en
títulos: ´Tienda La Moda Bonita´, ´Bar La Media Luna´, etc.
Finalmente
obsérvese cómo solamente pluralizamos el segundo término en ´guardiamarinas´ y
no escribimos ´guardiasmarinas´. Se debe
a que cuando dos palabras pluralizadas se unen, solamente la última debe de ser
en ese número y no también la primera. (¿Capire?)