El frecuente
error sobre el concepto de ´pírrico´.
Pírrico no es un margen entre un asunto y otro, por
lo tanto es un error garrafal que alguien diga o escriba que un equipo
deportivo o un candidato equis, le ganara o perdiera de otro por un margen
pírrico, o sea por la mínima ventaja.
La conceptualización de pírrico deviene del rey
Pirro, de Epiro (275 años antes de Cristo), quien derrotara con grandes
sacrificios y pérdidas humanas a los
romanos, y que cuando sus generales lo felicitaran por la victoria expresara
que con otro triunfo como ese quedarían destruidos.
De ahí que desde entonces se califique cualquier
tipo de victoria lograda con ingentes esfuerzos y grandes costos, y hasta
quizás mermas humanas (muertes o lesiones, etc.) como pírrica.
Nota publicada sobre problema estructural en calle
(Varias entidades)” han solicitado en un
informe para reforzar un muro de contención ubicado en la avenida Las Carreras,
luego que una grieta que lo afecta sigue expandiéndose”.
Este corto y simple complemento adolece de redundancia,
de dirección gramatical y de vaguedad.
1)
Tratándose de una solicitud formal de
una institución a otra, sobra decir que “…en un informe”.
Lo propio era: … han solicitado reforzar un muro de
contención ubicado….
2)
La preposición ´para´ después de
´informe´ sobra, era innecesaria.
3)
Con la parte transcrita queda cerrada la
entrada de la noticia, y a pesar de su significado, no explica el redactor a
quien va dirigida la demanda. En el segundo párrafo, y después de un rodeo es
que aparece el nombre del funcionario y el departamento receptores de la
petición.
De una columna en un diario
“El anteproyecto
de código de familia (…) obliga la reflexión y el reconocimiento.
Primero: la preposición correcta no era ´de código
de…´, sino ´del código de…´, pues ´del´ es la contracción de la preposición
´de´ y del articulo definido ´el´. Segundo: Falta la preposición ´a´ siguiente
a ´…obliga a la reflexión…´.
Nota de arte en
diario
“La
actriz (…) no había oído hablar de la popular banda británica One Direction,
cuando les conoció en persona hace unos años, a pesar de que los ídolos
juveniles ya estaban…”.
La redactora
confundió ´banda británica´, un colectivo en singular, con el número de sus
integrantes, de ahí que escribiera el pronombre le en plural, ´les´.
Pero,
coño, qué valor noticioso tiene la observación que la periodista formula, si
asimismo hace constar que la actriz que menciona conoció al grupo “hace unos
años”. Muy diferente fuera si sacara a relucir que el personaje conociera al
grupo de pocos días para acá.
De la editora de
farándula de un diario.
“Pasa
frecuentemente que las relaciones entre manejadores y artistas se torna tosca y
en ciertas ocasiones hasta desagradable”.
Primero: Al
referirse a ´relaciones´ entonces por igual tenía que pluralizar los vocablos
´torna´, ´tosca´ y ´desagradable´. Así: “Pasa frecuentemente que las relaciones entre
manejadores y artistas se tornan toscas y en ciertas ocasiones hasta
desagradables”.
Segundo: El adjetivo ´tosca´ no debió emplearse en esa
contexto porque su significado no cuadra en el orden del sentido expuesto por
su significado. Veamos lo que dice el diccionario:
Tosco, ca: (1) Dicho de cosa:
poco o mal trabajada. Mueble tosco.
(2) Que tiene poca o mala educación.
Lo apropiado era que la periodista utilizara
términos como ´relaciones difíciles´, ´relaciones problemáticas´, ´relaciones complicadas´,
etc.
Otro artículo de la misma
comunicadora
“Toda la atención está centrada a la realización
esta noche de Premios Soberano…”.
Está
mal empleada la preposición ´a´ después del término ´centrada´, porque es una
partícula para introducir complementos que se refieren a cosas externas,
básicamente. La preposición indicada en esa coyuntura era ´en´, porque
introduce complementos dirigidos a la estructura o interior del significado del nombre o sustantivo correspondiente.
“Estrategia
y realidad”
Título de una columna de una ex juez y
celebrada novelista. En la ocasión la escritora critica ciertas actitudes de
los políticos dominicanos.
“A pesar del intento para lucir
avantgarde y complacer minorías, la intención contradice la actitud de algunos
protagonistas”.
Siendo una cultora del español por su condición de
novelista, no debió de haber utilizado un anglicismo para significar algo del cual
nuestra lengua cuenta con vocablos equivalentes vivos, cuales son, para este
caso: ´vanguardistas´, ´innovadores´, ´modernos´,
´actualizados´, etc.
Más adelante la autora escribió:
“La
adscripción a un partido político no tiene la impronta que tuvo antes”.
No es necesario entrar en detalles para explicar que la
también abogada y ex juez se refirió a motivación cuando empleó el término
´impronta´. Pero resulta que este sustantivo no tiene que ver nada con lo que
evidentemente quiso dejar dicho.
De conformidad con el diccionario, impronta es: 1. Huella en hueco o en relieve dejada
por un sello u otro cuerpo… 2. Huella
física o moral dejada por alguien o algo.
O sea que aun como metáfora sería muy difícil de
comprender, y más aun aceptar.
Por las palabras analizadas es forzoso aceptar que la
escritora incurrió en una u otra de estas actitudes: a) negligencia, o b) en un desmedido esfuerzo
por impresionar al lector más allá del contenido del artículo.