Al por mayor son más baratos:
(Columna de una comunicadora en un diario regional)
A esta periodista como a otras muchas personas que escriben para el público se les convierte en un tollo el manejo de los géneros por la inventiva política del movimiento feminista de diferenciar gramaticalmente los artículos determinativos cuando se trata de uno o de otra.
“Los y las parlamentarias en sus respectivas provincias debían estar vigilantes…”.
Con el retruécano de los artículos en masculino y femenino tenía que escribir parlamentarios, así en masculino, pues es norma invariable que en una oración con sujetos que encierren tanto a uno como al otro género, los adjetivos, pronombres y demás vocablos que los definan tienen que ir en masculino.
No sería correcto escribir Los toros y las vacas están gordas.
Siguiente:
“… exigir que se amplíen las infraestructuras y mejoras de las tuberías ya existente, …”.
Si hablamos de infraestructuras y tuberías el adjetivo existente tenía que estar plularizado: existentes. (¿You know?)
Otra:
“Fiscalizar que las acciones de cobranzas en sus respectivos pueblos sea transparente…”.
-Mami, ¿qué es lo qué queremos, qué la fiscalización sea transparente, o recomendamos la fiscalización para asegurarnos qué las cobranzas sean transparentes?
La interrogante es porque el sentido común indica que lo que desea la columnista es que las cobranzas sean transparentes, de ahí que recomiende la fiscalización. Y si en efecto es así, como indica la razón, entonces el verbo y el adjetivo tenían que estar en plural como subrayamos.
Más:
Refiriéndose al porcentaje poblacional de una provincia de la que apunta que bebe agua del sistema público:
“Es la tercera provincia que utiliza más la red pública dentro de la vivienda cubriendo el 21% de los hogares…”.
La falta de una coma después de vivienda, le resta armonía al párrafo y singularidad a la glosa siguiente que no es más que una reiteración y aposición a la información anterior. Pero además, es caer en tautología valerse de vivienda y hogares para significar lo mismo. Pudo haber terminado con “… cubriendo el 21% de las mismas”.
O pudo haber escrito: Es la tercera provincia que utiliza más la red pública, cubriendo el 21% de las viviendas (o de los hogares).
Por otra parte obsérvese que escribimos viviendas en plural en vista de que no es un sustantivo colectivo. Así que es desafortunado valerse de un vocablo en singular para significar el total de una suma o agrupación. “… red pública dentro de la vivienda…”, significa un sólo hogar, no la suma de asientos de las familias del sitio.
Otras cosillas:
“Quiero modestamente recordarles a los “políticos”, legisladores y legisladoras que…”.
¿Desde cuándo los legisladores dejaron de ser políticos?
“El objetivo de la democracia de ciudadanía es el bienestar…”.
Caramba, desconocíamos que dentro de la clásica democracia representativa, hubiera diferentes niveles democráticos de conformidad con la demográfía. (Sabemos que sí existen desde el punto de vista ideológico, socialista, pero la escribiente parte del sentido poblacional del capitalismo).
Falta de concordancias verbales
Es una falla que se encuentra con mucha frecuencia en la prensa e inclusive en libros. Y es que parece ser que si no se cuida con riguroso celo las conjugaciones verbales, sus tiempos y demás accidentes gramaticales, se puede incurrir en tropiezos en las oraciones con perífrasis.
En un editorial de un diario nacional, que trata sobre un proyecto de ley con la finalidad de incrementar impuestos en diferentes renglones de servicios y mercancías, nos topamos con:
“Lo ideal hubiera sido que se haya discutido, con tiempo, una reforma integral…”.
La conjugación hubiera, subjuntivo pretérito, no calza con el derivado del mismo verbo haber, haya, subjuntivo presente. Por ahí alguien dirigía que se produce un ruido machacón en la lectura de la oración.
El editorialista contaba con más de una fórmula para expresar correctamente su pensamiento:
Lo ideal hubiera sido que se hubiera discutido… (Mucho más preferible esa reiteración).
Lo ideal hubiera sido que el gobierno y los sectores que se iban a afectar discutieran con tiempo…
Lo ideal hubiera sido haber discutido con tiempo…
Por otra parte no vemos la necesidad de cerrar con comas la conjunción adverbial con tiempo, cuando toda la oración se lee perfectamente en una sola emisión de voz; e inclusive la próxima coma al final de una reforma integral, tampoco tiene justificación. (Léase de nuevo para verificar lo afirmado).
Debemos hacernos de estilos propios, pero con mucho sentido, claridad, y si es posible, con elegancia.
“Seul. EFE. Militares de Corea del Sur dispararon contra un avión de pasajeros cerca de la tensa frontera del Mar Amarillo (Mar Occidental) tras confundirlo con un avión norcoreano, sin causar daños, informó hoy la agencia Yohap”.
El párrafo contiene todos los datos imprescindibles del suceso, pero de manera coja y jadeante, sin el orden lógico de un reporte periodístico. Es fácil sentir, así, sentir, no simplemente observar, cómo la respiración se entrecorta con la coma después de daños, para casi sin aire continuar la lectura de la última glosa.
Esa entrada pudo componerse de manera clara y precisa colocando un punto y seguido después de norcoreano y entonces seguir con: En el incidente no hubo daños, de acuerdo a la agencia Yohap. También pudo arreglarse mejor de lo que está, pausando con una coma Mar Occidental, que por otra parte no era indispensable esa explicación en pleno encabecimiento.
Un ejemplo de precisión y sencillez hubiera sido:
Seul. EFE. Militares de Corea del Sur dispararon contra un avión de pasajeros cerca de la tensa frontera del Mar Amarillo, sin causarle daño a la nave. Los disparos se debieron a la confusión de que se trataba de un avión militar de Corea del Norte, de acuerdo a la agencia Yohap.
(Aprovechamos para considerar que la cadena de mando sudcoreana que ordenó los dispararos, tenía que estar borracha o haber sufrido un lapsus de estupidez, al confundir un avión de pasajeros con uno militar).
Del recuerdo:

En la década del ´90 en Nueva York mientras entrevistaba a la señora Altagracia Mayí, a quien una pandilla de jóvenes italianos por motivos raciales le asesinara a batazos a su hijo Manny en el condado de
Queens. En la otra gráfica durante la celebración de un aniversario del programa Realidades del Canal 35 de Times Warner, también en la Gran Urbe. Con el micrófono la colega Zunilda Fondeur, y entre otras figuras el también periodista Roberto Mota.
Queens. En la otra gráfica durante la celebración de un aniversario del programa Realidades del Canal 35 de Times Warner, también en la Gran Urbe. Con el micrófono la colega Zunilda Fondeur, y entre otras figuras el también periodista Roberto Mota.

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